1 de enero: Solemnidad de Santa María, Madre de Dios

Comenzamos este primer día del año 2016 celebrando la solemnidad de Santa María Madre de Dios. Y, ¿qué mejor comienzo de año que acompañados de María?

Hoy nos dirigimos a Ella con el mayor título que tiene: Madre de Dios. Al hacerlo, reconocemos dos cosas. En primer lugar, la maternidad de María y, en segundo lugar, la divinidad de Jesús. No endiosamos a María, humanizamos a Dios. Dios se rebaja y se hace hombre. Es esa maternidad, el ser la Madre de Jesús, la causa y el fundamento del culto y la devoción que los católicos profesamos a María.

El Concilio de Éfeso, en 431, nos presentó a María como la Madre de Dios. Pues “ella dio a luz al Verbo hecho carne“. Y el Concilio Vaticano II se hizo eco de ello con estas palabras: “Desde los tiempos más antiguos la bienaventurada Virgen es honrada con el título de Madre de Dios, a cuyo amparo los fieles acuden con sus súplicas en todos los peligros y necesidades“.

María es también nuestra madre, Madre de la Iglesia, enseñó el concilio Vaticano II. Madre de nuestra hermandad. Conocedora asidua de todo lo nuestro. Confidente discreta. Consejera oportuna. Consoladora, o quizás mejor, paño de lágrimas. Luz y fortaleza.

Que la presencia de María, ilumine nuestros pasos todos los días del año que hoy felizmente hemos iniciado.

solemnidad mdD

Anuncios